martes, 3 de julio de 2012

¿Todo marxista es un resentido social?




Si por "resentido social" entiendes a aquel que percibe que estamos en una sociedad injusta, basada en normas de validez relativa y temporal de origen histórico que condenan a la sociedad a ser injusta, a gente que "siente" y "resiente" el hecho social porque lo comprende, porque sabe por qué es así y sabe que no tiene por qué ser así, y se niega a asumirlo como es sin rechistar, porque no es justo y nada nos condena a que sea así, pues sí, todo marxista es un resentido social.
Eso y no otra cosa es el marxismo, la comprensión de la sociedad en su dimensión y su causalidad material e histórica.
El marxista es el que comprende a la sociedad, y comprendiéndola no hay otra opción que ver sus contradicciones, sus idioteces, y rebelarse contra su perpetuidad.

El que acepta la sociedad creyéndose inevitable su manera de ser porque no sabe cómo ni por qué ha llegado a ser así, e interioriza su injusticia como inevitable o incluso como positiva, el idiotizado por la ideología dominante que defiende su propia opresión, ese, no es marxista.

¿qué razón de ser tiene que tengamos que consumir más coches de los que necesitamos, porque si no las fábricas cierran, se despide gente, esta deja de consumir, y se inicia un circulo vicioso de crisis?
Al haber crisis la gente deja de comprar tantos coches porque en realidad NO SE NECESITAN y podemos pasarnos de tener tantos y de cambiar tan a menudo de coche. Pero el no hacerlo significa la ruina de nuestro sistema económico. ¿qué razón tiene que tengamos que consumir siempre por encima de nuestras necesidades para que el sistema funcione? ¿qué razón tiene que se promueva una tecnología que realiza más productos con menos trabajo, y la gente en vez de trabajar menos vaya al paro y deje de poder consumir el exceso de productos?
¿qué razón tiene que para mantener el sistema productivo de forma estable la Unión Europea establezca cuotas y financie a los productores de forma que tenemos vacas que alimentamos con mantequilla? ¿que sentido tiene tener vacas alimentadas con su propia leche para mantener en pie un mercado INEFICIENTE?
¿qué sentido tiene que dediquemos esfuerzos titánicos para remover montañas enteras sacar una minúscula parte de oro, cuya finalidad es ser enterrado en un sótano de por vida como valor de reserva que nunca va a usarse? ¿qué sentido tiene todo ese trabajo para desenterrar algo y volver a enterrarlo para no usarlo nunca?

Es que es absurdo que tengamos que consumir más para poder seguir consumiendo todos el minimo indispensable. Es que es absurdo que reciclar productos, remendar ropa y conformarse con mantener lo viejo y ahorrar en vez de consumir lo que no necesitamos sea la causa de la ruina económica que acaba alcanzándonos a todos.
Es que es absurdo que tengamos parados pagados por todos porque no necesitamos tanta gente para producir lo que necesitamos, y sigamos trabajando igual de horas.

Este sistema lo que provoca es que estemos encerrados más de la mitad del tiempo que estamos despiertos en oficinas y fábricas para fabricar cosas que no necesitamos o que no tenemos tiempo para disfrutar, para competir con otros y hacer lo mismo que hacen ellos y hacer el mismo trabajo 20 veces, para hacer que tengamos que trabajar 40 años con una tecnología ultraeficiente y superproductiva para comprar la misma vivienda que se podía comprar trabajando solo 10 años a mano, que no tengamos tiempo ni recursos para tener hijos (!!!!) ¡nosotros con toda nuestra riqueza, tecnología y productos no podemos permitirnos un segundo o un tercer hijo!

Toda esta crisis está demostrando lo absurdo que era este sistema y lo absurdo que sigue siendo.
¿Cómo puede ser que España tenga un 10% más de paro y sólo baje el PIB un 1%? Es muy sencillo... porque la mayor parte del trabajo que se realiza es absolutamente inútil, no sirve para producir nada, pero aun asi debe hacerse para mantener en pie un sistema absurdo.

Y comprendiendo todo eso, ¿no hay razón para sentirse desengañado de esta sociedad absurda?
Es que comprender esta sociedad (esta y cualquier otra pasada) inevitablemente te lleva a ser un resentido de la misma, un desengañado de tantas promesas falsas, tanto trabajo inútil, tanta competitividad que solo multiplica el trabajo a realizar por la gente y tanta desigualdad social heredada.

El marxista es el filósofo-científico de la sociedad que la comprende y que no puede sino desengañarse de tanta estupidez y tanta mentira.
No es el loco que se cree el mesías salvador y que se convierte en un dictador sangriento más.

más. Ese es un farsante


Ese tèrmino de "resentido social" lo vienen utilizando los extremistas de derecha desde hace mucho tiempo, con el fin de estigmatizar a todos aquellos que no comparten sus rancios pensamientos. Pero en èsta era de la informàtica van quedando relegados en el fondo mas oscuro de la historia todos èstos personajes porque cualquier atrocidad que hoy cometan ya no va a quedar silenciada como en los tiempos de las dictaduras militares de Amèrica Latina.


El marxismo es una teoría económica
afín al pensamiento científico
y al materialismo dialéctico.

Es enseñado en las grandes universidades
Europeas y de Estados Unidos
pues sus postulados son resultado del análisis
de los elementos que intervienen en los procesos
económicos y sociales, y por lo tanto, son verdaderos
y aplicables aunque no sean del agrado de ciertos
gobernantes de países atrasados y subdesarrollados.

El conocimiento es poder
y los capitalistas también han adaptado al marxismo
en su propio beneficio tal como lo hicieron con
la religión, la cual en su origen no es capitalista.

A la jerarquía en el poder le resulta conveniente
que la población en general se mantenga ignorante
pues de esa manera es más fácil de controlar,
los prejuicios, la desinformación, la propaganda negra,
son las herramientas con las que confunden y atemorizan
para garantizar la obediencia de los ciudadanos.

El primer precepto para controlar y gobernar es
DIVIDE Y VENCERÁS.

Así que, acabar con el resentimiento y la división
es la verdadera tarea para transformar a la sociedad





domingo, 10 de junio de 2012

Ciencia y fe


Una de las revoluciones culturales más importantes de la historia de la humanidad fue la separación, operada en Europa siglos atrás, entre la teología y la filosofía. Ella permitió la revolución científica tecnológica, el capitalismo y la conquista del mundo.
Durante la época medieval, la teología llenaba todo el espacio de la reflexión intelectual y nada existía por fuera de su imperio. De ahí que inclusive las disidencias políticas tuvieran que expresarse en el lenguaje religioso y aparecieran como herejías, siendo sancionadas como tales por la Inquisición. Ideas que ahora forman parte del sentido común científico, como que la Tierra no es el centro del universo y que gira alrededor del Sol, y no este alrededor de ella, fueron caracterizadas igualmente como herejías, porque eran incompatibles con la lectura teológica que de estos fenómenos hacían los sabios romanos y cualquier idea que saliera de este estrecho margen era un cuestionamiento a la Verdad misma. Eso le costó la hoguera a Giordano Bruno y la humillante retractación pública a Galileo Galilei. Le tomó cinco siglos a la Iglesia reconocer que Galileo tenía la razón.
Debemos a un pensador andalusí que escribía en árabe la gran revolución intelectual que nos llevó a la modernidad. Ibn Rushd, cuyo nombre fue castellanizado como Averroes, nació y vivió en Córdoba, la ciudad más esplendorosa de al-Andalus, la España musulmana, y de Europa en el siglo XII. Fue conocido como el Comentarista por ser el más grande especialista en Aristóteles, aunque solo una tercera parte de los más de 60 volúmenes que forman su producción está dedicada a los comentarios sobre El Filósofo, y el resto de su obra es original. Averroes realizó la proeza intelectual de separar la falsafa (así es conocida la filosofía en árabe) de la teología. Reivindicó la necesidad de un espacio autónomo de reflexión para las cosas terrenas, independiente de la teología, cuya materia de reflexión son las cosas ultraterrenales.
Durante la Edad Media, la escolástica –que constituye un método de reflexión intelectual, que viene a ser a la teología lo que el método científico es a la ciencia– era común al cristianismo, judaísmo e islamismo. Una de las mejores escuelas de escolástica funcionaba en Córdoba, célebre por su Escuela de Traductores, donde trabajaban juntos sabios judíos, cristianos y musulmanes, que salvaron para Occidente las grandes obras de la antigüedad clásica, griega y romana. Allá iban a formarse teólogos de toda Europa y ahí se formó Alberto Magno, convertido después en santo por la Iglesia. Su discípulo más destacado fue Santo Tomás de Aquino, quien realizó la proeza intelectual de cambiar las bases neoplatónicas sobre las cuales San Agustín edificó la reflexión teológica cristiana medieval, que fueron hegemónicas por un milenio, por las modernas bases neoaristotélicas. Y fue esta base filosófica la que permitió que durante el Renacimiento pudiera separarse la filosofía de la teología (como lo dijo Maquiavelo, la ética para ganar el cielo es distinta de la ética para ganar el poder).
Por una triste ironía de la historia Averroes, que tanto contribuyó al desarrollo de la tolerancia en Occidente, fue víctima de la reacción sectaria islámica provocada luego de la crisis de al-Andalus y hoy está olvidado en el mundo musulmán.
De la filosofía surgieron las ciencias positivas y de ellas derivó la superioridad tecnológica que le aseguró a Europa la hegemonía mundial. Pero el recorte de las atribuciones de la teología fue, como era de esperar, firmemente resistido por aquellos que usaban a la religión como un instrumento para asegurar su poder terrenal. Pero esto ya es una historia contemporánea.
El debate sobre las relaciones entre la ciencia y la fe viene pues de muy atrás, pero es especialmente pertinente en la controversia que mantiene la Universidad Católica con el cardenal Cipriani. La universidad constituye por antonomasia el centro de la reflexión científica y filosófica como los seminarios lo son de la teología. De ahí que la libertad intelectual no sea un simple adorno para la universidad, sino la esencia misma de su quehacer.

La mentira como vía de control


Guillermo Giacosa,
Un iraquí que huyó de su país durante la dictadura de Saddam Hussein convenció al Pentágono, sin esfuerzo, de que en Irak había fábricas móviles de armas químicas. Colin Powell, secretario de estado de Estados Unidos, mostró las evidencias, debidamente retocadas, a las Naciones Unidas (ONU) y, aunque pocos le creyeron, la guerra se inició.
Hoy, el mismo iraquí confiesa que todo fue un invento suyo para sacar a Saddam del poder. Su patraña originó cientos de miles de muertes y millones de desplazados. Hace poco, en plena crisis financiera, el vicepresidente renunciante de Moody´s –una de las firmas que se ocupan de calificar el riesgo de la inversiones– declaró ante la Comisión Federal de Estados Unidos, encargada de analizar las causas de la crisis financiera, “que lo más importante para tal agencia no era la objetividad en sus estudios del valor de los productos financieros sino la satisfacción de sus clientes que financiaban tales estudios”.
Ambos atropellos a la verdad son multiplicados, amplificados y dramatizados por un batallón de periodistas –de buena fe algunos, mercenarios otros– destinados a certificar la credibilidad de las mentiras. El resultado no solo es la guerra o la crisis financiera, sino la creciente alienación en la que vive hundida gran parte de la población. Las opiniones son cada vez menos originales, ni siquiera son opiniones, pues repiten al pie de la letra lo que escuchan o leen sin preguntarse sobre la verosimilitud de lo afirmado. La visión estándar del bien y el mal nos oculta que lo que hoy llaman progreso es la descripción del seguimiento de nuestro propio entierro.

Advertencia de dos Nobel de economía


Guillermo Giacosa,

Sintetizo un artículo del periodista David Brooks. El Nobel de Economía Paul Krugman recuerda que Keynes declaró que los tiempos de auge –no de recesión– son los indicados para la austeridad, entendiendo que reducir gasto público cuando una economía está deprimida es una estrategia autodestructiva, que profundiza la depresión. Krugman argumenta que cuando los gobiernos de Gran Bretaña y EE.UU. promueven una agenda de austeridad, no tiene que ver con reducir deuda y déficit, sino con usar el pánico del déficit para desmantelar programas sociales.
Por su parte, Stiglitz –otro Nobel de Economía– afirma que la desigualdad que se ha ampliado en EE.UU. es lo que está devastando las perspectivas económicas del país. Indica que “la brecha entre el 1 y el 99% es vasta en términos de ingreso anual y más vasta en términos de riqueza”. Ejemplo: los seis herederos del imperio Walmart poseen US$90 mil millones. Equivale a lo que posee el 30% más bajo de la sociedad gringa.
Stiglitz dice que el multimillonario Buffett estaba en lo correcto cuando declaró que hubo una guerra de clases en los últimos 20 años y que su clase había triunfado. Sin embargo, advierte que, para los plutócratas, la desigualdad debería ser una preocupación pues los ricos necesitan una sociedad funcional a su alrededor para sostener su posición. Sociedades muy desiguales no funcionan de manera eficiente y sus economías no son ni estables ni sustentables. La evidencia de la historia es inequívoca: llega un punto en que la desigualdad lleva a la disfunción económica para toda la sociedad y, cuando eso sucede, los ricos pagan un alto precio.

viernes, 13 de enero de 2012

Lo demoníaco asociado a Pan y a Dionisos

Lo demoníaco asociado a Pan y a Dioniso

“12 Moisés derramó óleo sobre la cabeza de Aarón y lo ungió para consagrarlo. (…) 14 Después hizo traer el novillo para el sacrificio por el pecado, y Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre la cabeza del novillo.

15 Moisés lo sacrificó. Mojando sus dedos en la sangre, untó con ella las esquinas del altar, para consagrarlo. Después derramó el resto de la sangre al pie del altar; de esta manera lo consagró, haciendo por él la expiación. 16 Moisés tomó luego toda la grasa que cubre las entrañas, el hígado y los dos riñones con su grasa y la quemó sobre el altar. 17 En cuanto al novillo con su piel, carne y excrementos, los quemó fuera del campamento, como Yavé lo había ordenado.”

Levítico. Capítulo 8.

Éste es un pasaje de la Biblia donde se expone la manera como es llevado a cabo el sacrificio de un novillo. También se nos habla en la Biblia del sacrificio del macho cabrío cuando todo el pueblo de Israel ha cometido pecado. Digamos que ésta es una introducción a la figura de la cabra y su simbología. Justamente es un novillo o macho cabrío objeto de expiación para la comunidad, como si matando a este animal se purgaran todos sus pecados. También llama la atención el hecho de expulsar fuera de los límites del asentamiento los restos del animal. Allí podríamos darnos cuenta de la suciedad, quizás, del novillo con sus entrañas y excrementos. Después de haber proyectado sobre él las culpas por el pecado, mediante la imposición de manos, es muerto y despedazado. Lo que de él queda es llevado fuera del campamento, de la ciudad o del poblado.
Otro hecho en la narración del Levítico es la imposición de manos en ceremonia de expiación por el pecado. De esta manera se liberan las culpas o se redimen de alguna forma, por lo menos simbólicamente. Asimismo, aunque no sea expresado de manera directa, el animal, en este caso un novillo o macho cabrío, es utilizado como objeto de expiación o como objeto en el que residen y se proyectan las culpas del pueblo de Israel. Por esto y según la tradición cristiana, el macho cabrío encarna algo de lo prohibido o censurado en la comunidad por la autoridad o jefes de tribu. Pero como nos dice el Dr. Alfonso Fernández Tresguerres, en la cita que sigue a continuación, la mitología griega es pionera en cuanto a daemonización de lo carnal, o lo carnal como daemon.
El Dr. Alfonso Fernández Tresguerres, de la Universidad de Oviedo, en uno de sus libros publicados nos muestra una conexión que nos interesa entre el Diablo o Satán y Pan y Dionisos:
“Ahora bien, Dios tal vez pudiese haber creado al Diablo de la nada, pero el hombre (que es quien realmente lo ha hecho), no. Y por eso la figura de Satán no surge de la nada, sino del resto de figuras demoníacas presentes en las formas anteriores de religiosidad. Esas figuras confluyen en el Diablo siguiendo dos líneas fundamentales: Ahriman, por un lado, y Dionisos y Pan, por el otro (con la importante asistencia y apoyo, desde luego, de otras entidades divinas y demoníacas).
En realidad, casi podría afirmarse que el Diablo judeocristiano es prácticamente un calco del persa, porque el segundo ámbito al que aparece asociado Satán, esto, la fecundidad y el deseo sexual, son patrimonio también de Ahriman. Sin embargo, en este segundo aspecto, que consolida plenamente la figura del Diablo, más importante que la mitología persa, parece haberlo sido la griega. Satán será enseguida asimilado a todas aquellas divinidades ctónicas o subterráneas que los cristianos seguramente percibían, sin más, como demonios (no olvidemos que, en el peculiar dualismo cristiano, el cuerpo y la materia son el reino del Diablo). Y entre esas divinidades resultan absolutamente claves las griegas: Hermes, desde luego, el dios del falo y mensajero de los dioses (recordémoslo), al igual que lo fue inicialmente Satán; pero sobre todo Dionisos y Pan. A imagen de Dionisos, el Diablo será una entidad cornuda, símbolo de la fecundidad (como lo han sido siempre los cuernos, ya desde el Paleolítico), más bien de la orgía, la lascivia y la vida instintiva. Por su parte, Pan transmite al Diablo el deseo y el impulso sexual sin límite alguno, así como su aspecto cabruno, pezuñas y cuernos incluidos.”
(Alfonso Fernández Tresguerres Satán. La otra historia de Dios)
De esta forma, contamos con una exposición breve pero verosímil acerca del origen de lo demoníaco. Según lo que recién hemos leído, podemos deducir que el Diablo es producto fundamentalmente de las figuras de Pan y Dionisos, figuras paganas de las que veremos un tanto sus convergencias y divergencias.
Según la mitología griega, Zeus llevó a su hijo Dionisos fuera de Grecia, al país llamado Nisa y allí se lo confió a las ninfas. Además, para impedir que su mujer Hera le reconociese, lo transformó en un cabritillo.
Esto suena quizá a los amoríos entre Pan y las ninfas campestres en la novela Dafnis y Cloe de Longo (II siglo d.C.). Ya aquí una semejanza entre Dionisos y Pan.
Aparece la figura de la cabra; o cabritillo, tal como es nombrado. Parece que era común en la mitología griega la figura de la cabra, no sólo para celebrar a Pan sino también para narrar historias de Dionisos. Si recordamos en Dafnis y Cloe hay un episodio en el que es raptada la joven Cloe por unos piratas. Ante las súplicas de Dafnis, amante de Cloe, Pan aparece en el barco de los piratas y los atemoriza infundiéndoles pánico, hasta que ellos entienden que el dios quiere la devolución a su tierra de la pastora Cloe. Ahora veamos un poco la relación de los piratas con otra divinidad, esta vez una divinidad olímpica, Dionisos, que es tomada de una vieja leyenda griega:
“Narra otra leyenda que cierto día Dionisos fue raptado por unos piratas que navegaban a lo largo de la costa. El dios se hallaba descansando en un promontorio cuando fue apresado por los piratas y conducido al barco. Pero el piloto, reconociendo en el raptado a un dios, aconsejó a sus compañeros:Desembarcadle al punto si queréis evitar grandes males.Pero los piratas se rieron de él, aunque no por mucho tiempo, pues Dionisos empezó inmediatamente a hacer de las suyas. Primero hizo correr por la cubierta de la nave olas de un vino exquisito que exhalaba un olor embriagador. A continuación vieron trepar por el mástil y enroscarse una viña que comenzó a invadirlo todo con sus ramas, junto a una hiedra fresca y pujante.Los piratas, aterrados al contemplar tanto prodigio y comprendiendo al fin que el piloto tenía razón, le instaron a que hiciera regresar el barco a la costa.Pero Dionisio se transformó en un león y creó incluso una osa, con la que sembró el espanto entre los piratas, que corrían aterrados a refugiarse junto al timonel. Entonces el león saltó sobre el jefe de los ladrones; los demás, al huir, enloquecidos, se tiraron de cabeza al mar, donde fueron transformados por el dios en delfines. Dionisos salvó al piloto por haber reconocido su naturaleza divina.”
Igualmente que en la narración de Dafnis y Cloe, en este caso es sólo el piloto del barco quien descubre o siquiera intuye la naturaleza divina de Dionisos. Ya hemos visto cómo la fecundidad está asociada a Dionisos mientras que el impulso sexual ilimitado está asociado a Pan. Hemos hallado cierta semejanza y diferencia en ambos dioses. No solamente Dionisos es terminado de concebir en el muslo del Gran Padre Zeus sino que al igual que Pan, tiene una conexión con las ninfas que, en el caso de Dionisos se llaman bacantes y en el caso de Pan se llaman así: ninfas. Se cuenta que Dionisos fue criado por Sileno, que:
Era un dios campestre hijo de Hermes o Pan y de una ninfa o Gea, según las diferentes versiones. Indistintamente la versión que se utilice aquí, existe una relación simbólica de parentesco entre los dos dioses implicados; o sea, Dionisos y Pan.
Finalmente, existe una similitud en la forma como la doctrina cristiana fue asimilada en los primeros años de la cristiandad y cómo fue decayendo el fervor en los adoradores de Pan y Dionisos. Recordemos un poco que al principio el pensamiento de Jesús fue censurado por la mayoría, aun cuando los milagros hechos por él nos hablaban de su divinidad. Mientras que el chivo expiatorio fue en el siglo V a.C. un macho cabrío o un novillo, más adelante en tiempos del Mesías, Jesucristo fue quien lo encarnó. Con la figura de Redentor se fundieron la antigua teoría religiosa judía y el revolucionario pensamiento del Señor Jesucristo, enviado divino por excelencia.. Lo que ocurrió fue un cambio del objeto en el que recaían los males cometidos por el pueblo. Por ejemplo, según la mitología:
“Se dice que Orfeo introdujo la expiación de los crímenes y el culto de Baco”. (Dioses y héroes de la mitología. Edicomunicación. Barcelona, 1996).
Del culto de Baco o de Dioniso Baquio es que sucede un hecho bien conocido. Se da un sincretismo o asimilación entre los antiguos rituales órficos, báquicos y pánicos con la incipiente promesa cristiana. La masa sin levadura como símil e ideal del cristianismo entre su pueblo escogido. La figura del diablo va a ser representada desde entonces como un macho cabrío, cornudo y con la corporalidad de los antiguos dioses grecorromanos. Como hubo para los griegos un dios Pan, así también para los romanos Fauno y otras deidades campestres. Pero retomando un poco lo dicho anteriormente hubo un tiempo en que se prohibió el culto a Dionisos así como durante buena parte de nuestra historia lo fue el cristianismo. Pero no hay duda al respecto, los dos cultos arrastraron masas ingentes de personas. Asimismo, los dos se asemejan por empezar con pocos adoradores.

Autor: Sócrates Adamantios Tsokonas s

Osiris/Dionisio: Reflexión sobre el origen del Cristianismo

Osiris/Dionisio: Reflexión sobre el origen del Cristianismo


Osiris-Dioniso es Dios que se hizo carne, el salvador y "el Hijo de Dios." Su padre es Dios y su madre es una virgen mortal. Nace en una cueva o el retablo humilde el 25 de diciembre delante de tres pastores. Ofrece a sus seguidores la oportunidad de nacer de nuevo por los ritos del bautismo. Muere en Pascua como un sacrificio para los pecados del mundo... etc... ¿No os recuerda su vida a la de alguien?




Es que no hay pieza alguna del cristianismo que sea original. Lo que no quiere decir que Jesucristo sea un calco de Dioniso. Jesucristo es más como un enorme monstruo de Frankenstein construido a base de dioses muertos. Es espeluznante, pero la historia de los dioses es un poco como de reciclaje de residuos en un taller de operarios bastante chapuzas.


No veo mucho interesante en el libro de Freke y Gandy. El estudio antropológico de la religión ya es más interesante que cualquier teoría espectacular de estas como la presentada, que a fin de cuentas, sólo juegan con lo que sí es una realidad y que el estudioso ya sabe: el cristianismo surgió como una religión mistérica (sólo para iniciados y a través de la cual y por arte de algún misterio el fiel es salvado, en el caso del Cristianismo, por la muerte y resurrección de Jesucristo), una de tantas entre el mitraísmo o los misterios de Isis o los propios misterios de Dionisio. Y el mitraísmo era tan parecido al cristianismo que si ahora no fuéramos cristianos seríamos mitraístas. Si el cristianismo ha prevalecido es poco menos que azar, porque la cultura de la época (el helenismo de los primeros siglos después de Cristo) explica perfectamente la proliferación de religiones de este tipo (y con ello, su escasa originalidad y parecido entre unas y otras religiones mistéricas)


Si alguien quiere dejarse de hipótesis e historias codigovinceanas e irse a una realidad apasionante, le recomiendo echar un vistazo a un artículo sobre la tesis sobre los orígenes del cristianismo de René Guenón,

¿Es Jesús Realmente Dios?

Sobre el mito de Dionisos muchas cosas me llaman la atención. Te las resumiré brevemente para que me aclares si en verdad tienen algo que ver con la historia de Jesús o no, porque la verdad es que son muy parecidos.

1. Dioniso es el único dios griego del que sabemos una historia de su niñez, su muerte a manos de los titanes. En los evangelios también se nos cuenta sobre la niñez de Jesús.

2. Dioniso nace de una virgen, que aunque no permanece virgen después de engendrar al dios, es amada y solicitada por el jefe de los dioses, Zeus.

3. Dionisos muere a manos de unos titanes enviados por Hera, esposa de Zeus. Jesús muere a manos de los romanos, a los que incitan a matarlo algunos de los judíos.

4. Dionisos antes de ser asesinado toma la forma de un toro. Cristo en la cruz se denomina a sí mismo como el "cordero que quita el pecado del mundo". Tengo entendido que antiguamente existía un rito que consistía en matar a un animal al que se le echaba todos los pecados o faltas de un pueblo. ¿Crees qué Cristo simbolice ese ser al que se carga con todos los pecados de la sociedad y que al matarlo queda la sociedad limpia? ¿Tiene esto algo que ver con lo del toro, la víctima más sacrificada en Grecia?

5. Dionisos, tras su martirio resucita y sube al cielo para gobernar el mundo junto con su padre Zeus. Jesús también resucita y sube al cielo con su Padre.

6. De las cenizas de Dioniso surge la generación de los seres humanos. Tras la muerte de Cristo surge una nueva generación de hombres. Ahora la humanidad sabe que Jesús murió por ellos y están limpios de pecados. Son en definitiva una nueva generación de hombres.

7. La secta órfica se opone a la religión oficial griega. La que todos conocemos de sobra, con su panteón de múltiples dioses. Aunque el orfismo es una nueva religión, sin embargo absorbe a los dioses anteriores y los acepta. Lo que ocurre es que a esos antiguos dioses se les atribuye una nueva doctrina. El cristianismo es una secta del judaísmo. Acepta toda la tradición anterior pero la reformula dándole una nueva doctrina: la doctrina del amor, cosa incompatible con la tradición anterior.

8. El orfismo ataca a la tradición anterior haciendo que en su principal mito muera el hijo de Zeus como si fuera sacrificado por los titanes. En realidad, lo que quieren los órficos es atacar el sistema de sacrificios griegos, base de la religión griega. En el cristianismo muere Jesús, hijo de Dios, el Mesías a manos los romanos que son incitados por los judíos. Parece como si los cristianos quisieran mostrar que los judíos están tan equivocados que han podido llegar a matar al propio Mesías. Tanto el ataque al sistema sacrificial como la posible muerte del mesías gracias a las asechanzas judías, son dos golpes de gracia que intentan acabar con la religión anterior.

9. El orfismo promete una especie de paraíso, donde el alma libre de reencarnaciones more felizmente. El cristianismo promete el cielo.

10. En el orfismo para ganar ese paraíso el hombre debe ser austero, virtuoso, hostil a la vida terrenal. Debe sacar su parte dionisíaca a relucir y ocultar y rechazar su parte titánica. En el cristianismo más de lo mismo: ser piadoso, austero, dadivoso con el pobre, virtuoso en la fe cristiana... Por supuesto este mundo es un valle de lágrimas. Es decir, el mundo físico no está hecho para el cristiano. Por eso los monjes y monjas se recluyen en monasterios para alejarse del mundanal ruido. También los órficos se recluían y huían del contacto con la sociedad que nos les agradaba.

En fin, esas son las diez coincidencias que me hacen sospechar sobre si la historia de Cristo fue una adaptación de la historia de Dionisos, y de otros dioses anteriores que también murieron por la humanidad. Son los dioses soter o salvadores, una tendencia de época helenística en esa sociedad tan urbanizada.

Te agradecería mucho que me sacaras de esta ceguedad. Pues sólo veo analogías y coincidencias. Quizás, como dijo san Jerónimo creo (y que alguien me perdone si me equivoco en la cita), el mito de Dionisos, cinco siglos anterior a la historia de Cristo, fue una invención de los demonios que lo suscitaron en la sociedad griega, sólo para desacreditar la venida de Cristo cinco siglos después.